La masoterapia oriental realiza los tratamientos poniendo énfasis en el método de los puntos y los meridianos.

Desde la antigüedad, en la medicina oriental se consideraba que las energías denominadas "kiketsu" fluían a través del cuerpo humano y que la salud se mantenía gracias a la interacción y la armonización de dichas energías.

Estos meridianos de energías recorren el cuerpo humano y se reconocen 12 meridianos principales (ó 14, dependiendo las escuelas) , que corresponden a distintos órganos tales como el corazón, los pulmones, el estómago, el hígado y los riñones, además de otros meridianos secundarios. Estos, a su vez, están conformados por puntos denominados "tsubo" (un total de 361 puntos).

Por ello, al producirse alguna alteración en el cuerpo debido a alguna enfermedad, el flujo de la energía se torna dificultosa y la actividad del meridiano correspondiente se vuelve débil y aparecen inflamaciones y dolores en los puntos que se encuentran diseminados en todo el cuerpo. (La energía o los meridianos son elementos que no pueden ser vistos por nuestros ojos, pero, en la actualidad, están siendo estudiados por numerosos científicos y su existencia está siendo en vías de ser dilucidado.)

Así, al estimular desde el exterior mediante la digitopuntura, la acupuntura o la moxibustión los puntos localizados, se eleva la "capacidad natural de recuperación" (por ejemplo, a través de la estimulación de la segregación de la "Beta" endorfina), ayudando a recuperar las funciones afectadas.

El método del tratamiento de los meridianos requiere, además del conocimiento de los meridianos y los puntos, una técnica depurada de aplicación.